miércoles, 29 de febrero de 2012

DUDAR DE LAS COSAS NO MODIFICA LA REALIDAD.



¿El que no veamos algo significa que las dos opciones están a la vez? 
 El gato de Schrödinger  es una dudosa teoría, ya que todo se desintegra en el momento en el que se comprueba el resultado. 

¿Tenía que ser un gato?  Schrödinger  lo cree así, un gato metido en una caja opaca, con una botella de gas venenoso, y un dispositivo  con un 50 por ciento de probabilidades de que una partícula radioactiva se desintegrase haciendo que el gas  venenoso se  libere. 
Así el gato está vivo y muerto a la vez al no saber se el resultado, los dos resultados coexisten a la vez.
¿Y si en vez del gato metiéramos a Schrödinger dentro de una caja adecuada a su tamaño?
Seguiría vivo hasta que nadie fuera observador de su muerte.
 Así, nosotros somos ricos hasta que no contemplemos que se nos ha acabado el dinero en el banco; somos jóvenes hasta que no observemos  que el tiempo ha hecho mella en nuestro cuerpo.
 Todo depende de la perspectiva.
 ¿Si no ves algo no existe?  
Permitidme dudar de Schrödinger , y seguir dudando.

sábado, 18 de febrero de 2012

YA NO RESPONDEN AL TELÉFONO.


   

    Son las 20h, una hora prudente para llamar, tras acordarte de que tienes que comunicarte con un amigo para quedar durante la semana, agarras el móvil, buscas el número del amigo en la agenda, le das al botón de llamada, y los tonos suenan, uno tras otro, pero nunca descuelgan el  móvil, finalmente escuchas una voz, pero es el buzón de voz.
Es un ejemplo de los miles de casos que suceden a diario.
 ¿En qué momento la generación de internet en el móvil dejó de contestar al teléfono?
Quizás sea más fácil utilizar las palabras para enmascarar sentimientos y estados de ánimo que dejar que escuchen la voz en directo para que nos delate.
 Así pues, con las palabras se pueden maquillar intenciones, que de otro modo, si no se es buen actor, no es tan fácil ocultar.
También las redes sociales e internet han dado mayor comodidad al usuario para comunicarse por medios cada vez más impersonales, conversar horas y horas con desconocidos que conoces desde hace años, que están al otro lado del mundo, y que probablemente no verás nunca en persona, es algo que, a parte de ser algo de lo que cada vez vamos tomando mayor conciencia, influye en la evolución comunicativa social.
Internet y los móviles se aliaron para crear una vida social paralela en la red, que en algunos casos substituyó por completo a la real, por lo cual no es e extrañar que nos encontremos cada vez un mayor  rechazo al “descuelgue”, puesto que es algo mucho más espontáneo y difícil de controlar que un mensaje elaborado al milímetro, de palabras escogidas una a una, repasando cada coma, y desprovisto de todo tono, intención, y altamente deshumanizado.